miércoles, 18 de enero de 2017

Noche de fútbol I

Venían dos de sus amigos a cenar y ver el fútbol. Nada formal, pero yo tenía que ser la mejor anfitriona. Fuimos esa tarde a la compra. Mucha cerveza, aperitivos y pizza.  No había mucho que preparar. A las ocho se metió en la ducha. Me dijo que le preparase la ropa, camiseta del equipo y vaqueros, fácil. Me dijo que me duchase yo y que me preparase para El ver el fútbol. Mi tranquilidad desapareció.

-¿Cómo siempre que vemos el fútbol en casa, Amo?
-Sí Erytheia.

Me fui a la ducha, me recogí el pelo y me puse la camiseta del equipo. Era dos tallas más grandes por lo que me quedaba cómo un vestido corto.  Los calcetines altos y las deportivas. 

-Qué bonita estás así.

-Gracias, Amo.

-Ya es casi la hora. Ve sacando los aperitivos.

-Sí, Amo.

Saqué en bandejas los aperitivos que habíamos comprado esa mañana. Las cervezas estaban en un cubo lleno de hielo, también colocadas en el salón.  Posavasos y un abridor para cada uno, al lado de los asientos y las pizzas listas para entrar en el horno cuando me lo dijese el Amo.

-Creo que está todo Amo.

-Vale, abreme una mientras esperamos.

Le puse una cerveza, aunque los amigos no tardaron en llegar. Carlos y Fran, eran amigos de toda la vida, y conocían nuestra relación. Carlos era el Amo de mi amiga Silvia y era con quien tenía más confianza. 

Se sentaron y se pusieron las cervezas.  El Amo me indicó un sitio a su lado. Me senté y Él me agarró fuerte.

-Cuando acabe el partido le he dicho a Silvia que se venga, si os parece. Si queréis cenar o tomarnos algo por ahí.

-Nos quedamos en casa, hemos comprado pizzas y tenemos ron no Ery?

-Sí,  hay un par de botellas.

-Ah venga, pues genial.

El Amo me daba pellizquitos en las piernas de vez en cuando, su equipo iba perdiendo.

-Yo sabía que venir hoy era para ver al equipo perder- dijo Carlos.

-Yo cuento con que empate, por lo menos.

-Pero que decís, yo espero que gane. -comentó mi Amo indignado.

-Podríamos hacer una porra.

-Pues no estaría mal.

-¿Qué nos jugamos? 

-Una mamada de Erytheia al ganador. -dijo mi Amo.

Casi se me salen las órbitas de los ojos.  Me había cedido varias veces,  a Carlos más de una, pero en ese contexto... y con Fran al que casi ni conocía.

Los amigos me miraron y yo sonreí.

-¿Pero por qué la miráis tanto? Nena ¿Si yo te lo digo tu se la chupas? 

-Claro

-Con ellos me puedes hablar bien.

-Claro, Amo. Si usted quiere yo se la chupo a quien me diga.

-Veis? ¿Os apuntáis o no?

-Sí si, del tirón.

Estuve más atenta que nunca al partido. Y no pintaba nada bien... Al final me encontré en la situación que más temía, le tenía que hacer una mamada a Fran, con el que casi no tenía confianza.

Tuve la suerte de que Carlos salió a buscar a Silvia y mi Amo se fue a la cocina a poner las pizzas en el horno y preparar ensalada y patatas fritas.

Me coloqué entre sus piernas.
-¿Puedo? -le pregunté antes de abrir su bragueta

-Claro.

-No se muy bien como te gusta, puedes guiarme con la cabeza si quieres.

-Tu chupa despacio y vamos viendo.

Cuando empecé a chuparsela entró mi Amo en el salón.

-Erytheia, cuando se corra, no lo tragues, primero vienes y me lo enseñas.

Asentí como pude sin sacarme el miembro de la boca mientras lo veía desaparecer de nuevo. Fui aumentando el ritmo a medida que se endurecía y salivaba hasta que él me agarró la cabeza y empezó a marcarme. Fue suave, era otra manera de servir a alguien con mi boca, no le gustaba la fuerza que al Amo, ni las arcadas.

Me acariciaba la cabeza como a un animalillo y me indicaba diciéndome preciosa. Tardó poquillo en correrse.

Me levanté para enseñárselo al Amo.

-Yo quiero verlo también ¿Me lo enseñas?

Saqué la lengua y se lo mostré, jugando un poco con Él, como le gustaría al Amo que lo hiciese.

Después fui a la cocina. Se lo mostré al Amo y me tuvo un rato jugando.

-Traga.

Lo hice y me besó los labios.

-Muy bien nena, estoy orgulloso de ti.

- Gracias Amo.

-Ponte una copa de tu albariño, debes tener sed.

-Gracias Amo.

Se oyó el timbre a lo lejos.

-Ve a abrir, que tengo muchas ganas de verte con Silvia.

Continuará...

martes, 17 de enero de 2017

La fruta, el cine y los mimos.

Estábamos en el salón de su casa. Él dormido en el sofá, yo viendo una peli sentada en la alfombra, con la mano de mi Amo en el pelo. No me podía mover, no por estar atada, sino porque se me hacía impensable despertarlo al moverme.
El volumen de la televisión estaba bajito, Él lo había puesto así para dormirse y yo me adormilané también, con la caricia de su pelo.

Me desperté con un pequeño tirón de pelo. Él Amo estaba despertando.

-Erytheia, ¿Estás despierta?

-Sí, Amo

-Pon la cafetera.

Me levanto y da un azote en mi culo. Lo contoneo camino a la cocina.

-Amo. ¿Le apetece algo de comer con el café? Hice bizcocho esta mañana.

-¿Cuando has hecho bizcocho? 

-Cuando usted salió a correr, Amo.  Terminé pronto el informe del trabajo.

-¿Con nueces y pepitas de chocolate?

-Claro, Amo. Como le gusta.

-Trae un trozo pequeño...

Le llevo el trozo de bizcocho y el café en una bandeja.

-Chupa un rato Erytheia.

Se toma el café despacio, mientras yo se la chupo despacio. El me acaricia el pelo. Se termina el café y lo deja a un lado. Comienza a marcar el ritmo con más fuerza. La mamada lenta se convierte en una follada de boca salvaje. Me produce alguna arcada que estoy acostumbrada a solventar. Se corre en mi garganta, directamente. 

-Bien nena bien. Toma bizcocho, come.

Me pone un pedazo pequeño en su mano. Lo cómo directamente.

El siguiente lo lanza al suelo, un poco alejado. Gateo hasta el trozo. Miro al Amo, que asiente y lo cómo.  Vuelvo a Sus pies y los beso.

-¿Quieres más perrita?

Ladro asintiendo. Hace un par de años ladrar era horrible ahora, poco a poco, me he acostumbrado, aunque sigue humillandome.

El siguiente trozo llega al final del salón. Gateo rápida y repito el proceso.  Con su permiso, lo cómo.  Él ha probado ya un par de bocados y me alegro de que haya quedado bueno de sabor. Al menos eso me parece.

Cuando se acaba el bizcocho me acerco a Él.

-Erytheia... estaba yo pensando. Hoy llevamos todo el día juntos ¿Has comido fruta? Yo no te he visto.

Me quedo muda... tengo que comer mínimo 3 piezas de fruta diarias,  por orden explícita Suya.

-Es una pregunta sencilla perra.

-No Amo, no he comido fruta.

- Ve a por la joya y a por el vibaporub traelos.

Las normas sobre mi salud son las que más importancia tienen para Él y controla mi alimentación de forma minuciosa.

Vuelvo con cara de cachorrilla abandonada, pero sé que mi cara no cambiará nada.

-Quiero que lo hagas tu sola.

Pongo un dedo de vibaporub en mi ano, no me exige nunca que lo meta dentro. Coloca la joya despacio y empiezo a introducirla

Cuando está dentro me acerco a mostrarsela.

La gira en mi culo, y escuece.

-Muy bien. Voy a ducharme que vamos a ir al cine. Ve a comerte un plátano.

-Sí, Amo.

Cuando vuelvo de la cocina Él está saliendo de la ducha.

-La ropa Ery.

Le preparo la ropa y me desnudo del todo. 

-¿Falda o vestido, Amo?

-Falda. Ay! Ponte la negra con el corsé turquesa.

-¿Y braguitas?

-No, no hace falta.

Salimos en el coche, hace demasiado frío para la moto y entramos en el garaje del centro comercial donde están los cines. Compra dos entradas para una película de ciencia ficción que llevaba tiempo queriendo ver.

-Vamos s comprarte un batido de esos naturales a ver si compensamos el desliz de hoy. Que queda rato. 

Me pide un vaso grande con piña, fresas y mango. Él elige uno de naranja limón mandarina y zanahoria.

Cuando entramos en el cine es claro. 

-No quiero un ruido por tu parte.

Yo asiento y asumo el silencio.

Él sale entusiasmado de la película.  Yo mantengo silencio hasta que me pregunta directamente.

-Bueno Amo, ya sabe usted que no son mis favoritas. No termino de apreciarlas, pero me ha parecido divertida.

-Ains perrita...

Vamos al coche de la mano.

-Ahora en casa, te voy a quitar la joya y te vas a meter directa en la ducha. Te voy a bañar.

Dicho y hecho,  cuando llegamos me desnuda y me quita la joya, con cierta brusquedad. Después me conduce a la bañera y me lava. Entra conmigo y nos mimamos mutuamente. El resto de la noche lo pasamos en la cama, Él tiene frío y cansancio y yo no puedo moverme de su lado.

lunes, 16 de enero de 2017

Barba, sangre y flujo.

Estaba profundamente dormida. Èl había tenido una cena con amigos y yo me había quedado en casa, hacia rato que me había acostado... no sè que hora seria cuando llegó. Noté un beso en los labios.

-Ery, despierta.

Hice un ruido.

Me llamó con más brusquedad.  Abrí los ojos y lo vi sobre mi. Estaba desnudo y yo también... me olió. Sentí su barba en los pechos. Mordisqueò mis pezones.

-Te voy a follar el culo.

Me metió su polla en la boca, para que se la pusiera dura. Lamí cómo le gustaba, con ansia y se le endureció pronto. Me iba a doler mucho,  aùn tenia el cuerpo medio dormido. Me besó, mordió mi labio y sentí sabor a sangre. Se colocó para metermela,  levantando mis piernas. Asì me dolía más,  y me excitaba más.  Èl lo sabía.

Dolía muchísimo, más de lo que esperaba.

-Esta es mi casa y en mi casa te follo cómo quiero.

-Sì Àmo, soy Suya.

Me penetraba con fuerza, metiendola y sacándola,  chocando sus huevos con mi culo.

Me escupió varias veces en la cara. Yo me relamìa agarrada al cabecero para no hacerme daño con las embestidas.

Èl se agarraba a mis tetas, las pellizcaba con fuerza y tiraba de ellas.

Escupió en mi boca.

Metió dos dedos en mi coño, empezó a masturbarme a un ritmo frenético.  En poco tiempo me tenía al punto del orgasmo.

-Vamos puta, correte.

Obedecí, sabiendo que a Èl aun le quedaba y serìa peor.

Sacó los dedos de mi coño y me los restrego por la cara. Los metió en mi boca para que los limpiase.

-Venga, te dejo lloriquear hasta que me corra yo. Cómo la puta quejica que eres.

Quise aguantar, pero el dolor me hizo lloriquear un poco. Hasta que al final,  se corrió en mi culo.

-Que no se te escape eh.
-No, Amo.
-Buenas noches Erytheia
-Buenas noches Amo.

martes, 3 de enero de 2017

El polvo que moldea.

Siempre fui una estrella perdida... polvo flotando en la galaxia, intentando brillar, intentando ser algo más que polvo del universo. Y entonces, un día, apareció usted, que unió todo el polvo, que me esculpió, que se convirtió en mi maestro, en mi guía.


Lost stars

Un vestido azul, unos tacones color nude, el pelo suelto, mis tirabuzones al viento y Usted sujetando con fuerza mi mano. Sushi para cenar... vino blanco cayendo por mi canalillo y Su lengua rápida recorriendo mi pecho.
-No te manches aún, putita, tenemos que ir a muchos sitios más.

Después de la cena, chocolate y vamos a bailar.

Gin tonic y rives rosa con limón.

El centro de la pista, todo para mi.

Hace tiempo que aprendí a bailar. Bailo bajo las estrellas, sobre las nubes, marcada por Su ritmo, vigilada por Sus ojos. Desde la barra me contempla. Se acercan dos o tres... pero yo no los veo... tengo la mirada fija en Usted.

Me agarra fuerte de la mano. Salimos del local. Caminamos despacio, me para en los escaparates y me toca las tetas mientras miramos el reflejo. Me besa.

Las calles de Madrid no conocen nuestra historia...

En el local le esperan Sus amigos... me cohíbo un poco, pero Usted me agarra fuerte y me siento protegida entre sus manos. Soy Suya.

Saluda y pide una copa. Me presenta, sonrío y me sale la timidez que nadie se cree... pero existe.

-Ahora venimos.

Me agarra la mano y me lleva a una habitación.

-Puta, que cachondo me tienes. Quítate ese vestido.

Me desnudo, me recreo en excitarlo aún más...

Se quita la correa y se desabrocha un poco el pantalón.

-Quítame la camisa.

Mis dedos recorren los botones con rapidez.

Me ata de espaldas a una cruz al fondo de la habitación.  Abre la puerta y mi culo queda a la vista de varios. Sus amigos se acercan. Algunos entran y se sientan en los sofás.

Una fina vara, mi culo siente el primer golpe.

-Uno




-Dos




-Tres



El ritmo es cambiante, la intensidad también y eso me excita... me acaricia el culo y mete dos dedos en mi coño.  Los acerca a mi boca, se los dejo limpios.

-Estás mojada zorra.

-Con usted siempre, Amo.

Suelta la vara, me desata y me vuelve a atar de frente. Pone unas pinzas en mis pezones. Con una fusta azota mi coño y mis tetas, gimo, mezclando el dolor y el placer... No me gusta el dolor... pero estoy excitada, Su poder, mi entrega y el público, me excitan.

Me suelta, me arrodillo y me folla con fuerza la boca. No se corre, me sube a una mesa y a cuatro patas, la mete en mi culo.

-Córrete puta, ahora.

Me corro y la saca de mi, se corre en mi espalda.

Me pone el vestido, sin limpiarme y me saca de allí. Subimos al coche.


-¿Has disfrutado?

-Mucho Amo, Gracias.

-Venga, vamos a seguir.

Cuando los semáforos se ponen en rojo, se saca la polla y me agarra la cabeza, me provoca arcadas.

Llegamos a su casa. Entro a cuatro patas... Por suerte, son las cuatro de la mañana y no habrá vecinos...

Me desnudo en la puerta y continuo a gatas.

-Directa al baño, no vayas a manchar mi cama.

Me ducha a cuatro patas y llena después la bañera. Se mete y me indica que me siente sobre Él, la tiene dura.

-¿Como tienes el coñito? ¿Te duele?

-Un poco Amo.

-Bueno, te jodes... muévete puta.

Me muevo como a Él le gusta, mientras cierra los ojos en la bañera.

-Más rápido, me voy a correr, trae tus tetas.

Mordiéndome los pezones se corre, yo estoy excitada, pero ya he tenido un orgasmo hoy...

Me levanto y le doy su albornoz. Lo ayudo a secarse y me seco yo.

Nos tumbamos en la cama, desnudos.

Me abraza y me tapa.

-Vamos a dormir princesa.

-Buenas noches Amo.

-Buenas noches Erytheia.






viernes, 4 de noviembre de 2016

Polvo de estrellas.

Quise darselo todo, usted no quiso siquiera mirarme a los ojos, quise darle la vida, quise darle mi alma... usted no quiso verla.

Y sé que hace tiempo que olvidó mi presencia

Sin embargo hoy le escribo para decir que hace tiempo que no pienso en ti de usted, que hace tiempo que eres tu...

Para contarte que soy feliz

que te equivocaste en tus consejos, en todas las veces que me desaconsejaste según que miedos


Que no me arrepiento de haber permitido que jugaras conmigo... Te escribo para darte las gracias porque cada vez que me utilizaste me hiciste más alta y más bonita


Pero ni yo lo vi, ni tu quisiste verlo, todas las veces que me hiciste crecer

Jamás podrias haber entendido que me embellecías en cada golpe porque me hiciste más dueña de mí cuando quisiste que fuera tuya

Jamás entenderás que me hiciste bonita porque no quisiste mirarme a los ojos


Y sí, estoy más delgada, más guapa. más segura y me siento más querida

Soy más capaz y me conozco mejor


Que no te negaré que a veces recuerdo tu nombre y me estremezco porque fue duro

Pero ahora que no soy ceniza sino más bien, polvo de estrellas

Quiero darte las gracias por cada vez que no quisiste valorarme

Quiero darte las gracias por cada vez que me negaste una mirada, una palabra

Porque mientras tú te sentías mi dueño yo sabía que era cada vez más mía

Más fuerte

Y ahora soy sincera... mil veces te mentí


El miedo no es un buen aliado, no trates de utilizarlo porque se convierte en deslealtad y juega en tu contra

Es un consejo, de amiga.

Una amiga a la que hiciste a palos, alta y bonita

Y gracias, gracias por no mirarme nunca a los ojos, por no querer comprenderme

Porque ahora, aun quedándome mil vidas de aprendizaje,  me entiendo yo.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Antes de dormir (se)

Era de noche, acabábamos de cenar en un restaurante que nos gustaba y acabábamos de llegar a casa. En el ascensor mordisqueaba mi cuello, besandome. Los mordiscos en el cuello me estremecen, siempre. Bajaba a mi brazo, apretaba, ese me dejará marca.

Me besaba y jugaba con mi pecho por encima del vestido. Excitandome con sus caricias. Pellizcàndome.

Al entrar me desnudó besandome. Lamiendo mis pechos con ansia.

-Ponte en cuatro sobre la cama.

Saca el cinturón, lo supe cuando dio el primer correazo contra mi culo. No daba fuerte, era un juego... pero seguía doliendome...

Cuando paró me acarició con cariño, besàndome las lágrimas.  Se tumbó a mi lado. Estuve un rato dejándome mimar hasta que me dijo:

-Anda, Erytheia, chupa un poco. 

Me acerqué a su polla y la fui lamiendo lento. Primero le di besitos pequeñitos, lamí el tronco llenándolo de saliva.  Me la metí en la boca hasta el fondo, dejando que se llenará de saliva para empezar con un mete saca lento en el que fui acelerando el ritmo. Ahogandome con su polla, provocandome arcadas y dejando que se me saltaran las lágrimas.

Èl me sujetaba la cabeza y me ahogaba con su polla en la garganta.

-Me voy a correr, que me està dando sueño. Metetela bien dentro.

Asì lo hice, se corrió en mi garganta, en lo más profundo. Alimentandome con su dulce leche.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Polvo a polvo

Era temprano por la tarde, llevaba todo el día poniéndome cachonda cuando me escribió un mensaje: Voy.

Y yo entré en la ducha veloz, para prepararme para Él. Ya nerviosa de pensarlo... me tenía tan dominada que la espera ya se hacía un reto personal, tenerlo todo a su gusto, perfecto.

Cuando llegó me pidió un café. Se lo serví y se sentó en la butaca. Me indicó su entrepierna mientras se lo bebía y comencé a chupar. Su polla me encantaba, lamerla y dedicarle tiempo, me excitaba. Comerle los huevos mientras lo pajeaba  y provocarme arcadas mirándole a los ojos. Él bebía su café sonriente, agarrando  a veces  mi cabeza para marcar el ritmo.

Cuando se acabó el café me lo dio para que lo dejase en la mesita y me indicó que lo montase. Me follabas Él, desde abajo, llamándome Zorra y pellizca no mis tetas, con fuerza,  mordiéndolas  y jugando conmigo. Besandome para ahogar mis gemidos de puta. En un momento dado me dijo:

-Baja, pon la boca

Y sin meterla dentro,  se corrió en mi boca, llenandome los labios y las mejillas.