martes, 3 de enero de 2017
El polvo que moldea.
Lost stars
Un vestido azul, unos tacones color nude, el pelo suelto, mis tirabuzones al viento y Usted sujetando con fuerza mi mano. Sushi para cenar... vino blanco cayendo por mi canalillo y Su lengua rápida recorriendo mi pecho.
-No te manches aún, putita, tenemos que ir a muchos sitios más.
Después de la cena, chocolate y vamos a bailar.
Gin tonic y rives rosa con limón.
El centro de la pista, todo para mi.
Hace tiempo que aprendí a bailar. Bailo bajo las estrellas, sobre las nubes, marcada por Su ritmo, vigilada por Sus ojos. Desde la barra me contempla. Se acercan dos o tres... pero yo no los veo... tengo la mirada fija en Usted.
Me agarra fuerte de la mano. Salimos del local. Caminamos despacio, me para en los escaparates y me toca las tetas mientras miramos el reflejo. Me besa.
Las calles de Madrid no conocen nuestra historia...
En el local le esperan Sus amigos... me cohíbo un poco, pero Usted me agarra fuerte y me siento protegida entre sus manos. Soy Suya.
Saluda y pide una copa. Me presenta, sonrío y me sale la timidez que nadie se cree... pero existe.
-Ahora venimos.
Me agarra la mano y me lleva a una habitación.
-Puta, que cachondo me tienes. Quítate ese vestido.
Me desnudo, me recreo en excitarlo aún más...
Se quita la correa y se desabrocha un poco el pantalón.
-Quítame la camisa.
Mis dedos recorren los botones con rapidez.
Me ata de espaldas a una cruz al fondo de la habitación. Abre la puerta y mi culo queda a la vista de varios. Sus amigos se acercan. Algunos entran y se sientan en los sofás.
Una fina vara, mi culo siente el primer golpe.
-Uno
-Dos
-Tres
El ritmo es cambiante, la intensidad también y eso me excita... me acaricia el culo y mete dos dedos en mi coño. Los acerca a mi boca, se los dejo limpios.
-Estás mojada zorra.
-Con usted siempre, Amo.
Suelta la vara, me desata y me vuelve a atar de frente. Pone unas pinzas en mis pezones. Con una fusta azota mi coño y mis tetas, gimo, mezclando el dolor y el placer... No me gusta el dolor... pero estoy excitada, Su poder, mi entrega y el público, me excitan.
Me suelta, me arrodillo y me folla con fuerza la boca. No se corre, me sube a una mesa y a cuatro patas, la mete en mi culo.
-Córrete puta, ahora.
Me corro y la saca de mi, se corre en mi espalda.
Me pone el vestido, sin limpiarme y me saca de allí. Subimos al coche.
-¿Has disfrutado?
-Mucho Amo, Gracias.
-Venga, vamos a seguir.
Cuando los semáforos se ponen en rojo, se saca la polla y me agarra la cabeza, me provoca arcadas.
Llegamos a su casa. Entro a cuatro patas... Por suerte, son las cuatro de la mañana y no habrá vecinos...
Me desnudo en la puerta y continuo a gatas.
-Directa al baño, no vayas a manchar mi cama.
Me ducha a cuatro patas y llena después la bañera. Se mete y me indica que me siente sobre Él, la tiene dura.
-¿Como tienes el coñito? ¿Te duele?
-Un poco Amo.
-Bueno, te jodes... muévete puta.
Me muevo como a Él le gusta, mientras cierra los ojos en la bañera.
-Más rápido, me voy a correr, trae tus tetas.
Mordiéndome los pezones se corre, yo estoy excitada, pero ya he tenido un orgasmo hoy...
Me levanto y le doy su albornoz. Lo ayudo a secarse y me seco yo.
Nos tumbamos en la cama, desnudos.
Me abraza y me tapa.
-Vamos a dormir princesa.
-Buenas noches Amo.
-Buenas noches Erytheia.
jueves, 25 de febrero de 2016
Erytheia y el sémen
La primera vez que Erytheia se metió una polla en la boca se sorprendió por la dureza que tenía. Sí, imaginaba que debía estar muy dura, pero esperaba un poco de carne blanda sobre la dureza... También se sorprendió de su sabor... "es piel... pero no sabe como un brazo, o como una cara cuando das un beso" pensaba, porque Erytheia es muy dada a reflexionar en situaciones inapropiadas. Sin embargo le cogió el gusto, pero paró cuando vinieron las primeras gotas de líquido preseminal. No le gustó el sabor. Esa fue su primera experiencia, corta y extraña.
Cuando conoció a Andrés, Erytheia nunca había tragado sémen, pensaba que gustándole tan poco el líquido preseminal, el sémen le resultaría repulsivo. Pero claro, Andrés era su Amo y Él no iba a permitir que ella quitase la cara cuando Él se fuera a correr, por eso, la primera vez que Erytheia se vio arrodillada ante la polla de su Amo sintió miedo. ¿Le gustaría a Él como la chupaba? ¿Sería capaz de tragar el sémen? Decidió que lo mejor era no pensar, al final el resultado sería, seguro, el mismo.
Él le dijo: "Abre la boquita" entre cariñoso y juguetón, conociendo los miedos de ella y a la vez excitado sabiendo que ella estaba insegura y aún así quería hacerlo por Él
Ella obedeció y él no tardó ni un minuto en introducirla en su boca, la dejó jugar con su lengua, viendo como se desenvolvía. Erytheia se sintió diferente, le gustaba tenerla en su boca y le gustaba aún más cuando Él gemía, indicándole que le gustaba. Continuó, cada vez más entusiasmada, sintiendo como palpitaba en su boca y de repente, comenzó a notar como su boca se llenaba de un líquido que fue tragando poco a poco, no le recordaba a ningún otro sabor, era completamente diferente, pero, a pesar de sus expectativas aspiró buscando más, limpiando la polla de su Amo para no dejar ni una gota. Cuando acabaron Él la apoyó sobre su pierna, mientras descansaba sentado en el sofá y le acariciaba la cabeza.
-Dime nena ¿Qué te ha parecido?
-Saladito Señor.
Desde entonces, Erytheia prefiere lo salado.
martes, 23 de junio de 2015
Ayer me dormí hablando con Él
Ayer me dormí hablando con Él, me dijo que fuese a su casa a cenar e hizo rissoto de boletus. Después me cargó hasta su habitación, me tumbó sobre la cama y me folló con cierta violencia... mmm... me cubrió luego de besos.
-Mi Erytheia bonita... -decía a cada rato.
Yo estaba sujeta a los pelos de su brazo... acariciandolo, jugando con ellos
Al rato me enchufó la polla en la boca, dejándome hacer hasta que conseguí toda su leche. Jugueteé con ella, enseñandosela en la lengua, hasta que me dió permiso para tragarla.
-Suelo, perra.
Obedecí, arrodillándome al lado de la cama, con las manos tras la nuca. Desapareció de mi campo de visión un rato y cuando volvió traía dos pinzas, una para cada pezón. Echó un cojín sobre el suelo y yo supe que debía colocar la cara sobre él. Así, expuesta, azotó mis nalgas con una vara finita, era suave, yo siempre he tenido miedo a las varas y con Él lo superaba poco a poco. Después se agachó y besó mis nalgas, acariciando con suavidad las marcas rojas. Fue a por crema que puso en mi culo, incluido mi ano y me enculó despacio, mientras me masturbaba despacito.
Me permitió correrme cuando Él lo hizo y me subió a la cama en sus brazos. Así me mimó y me besó despacito... me he despertado acurrucada entre sus brazos. Ayer me dormí hablando con Él.
jueves, 5 de marzo de 2015
Preparando la cena.
Llegué a su casa nerviosa, el compás de mi taconeo se acompasaba con el movimiento de la coleta, y la tranquilidad del mar se oía cuando ya estaba yo junto a la puerta, alisando las inexistentes arrugas de la falda negra. A Él le encantaba esa faldita... y bajo la falda...el liguero a juego, las medias de lunaritos, el tanga... y los botines negros de tacón. Por encima una camisa abotonada por delante azul cielo, los botones ajustados para que se viese exactamente lo que se debía ver y la chaqueta de cuero abierta... Nunca se sabía cuando acabaríamos montados en su moto. Maquillaje lo justo, nada de pintarse como una puerta y las uñas en un rojo que resaltase la tobillera negra en mi pierna derecha.
Toqué el timbre a la hora que Él me había dicho que debía estar allí. pellizqué mis mejillas para darles un poco más de color y ajusté mi coleta. Me abrió y bajé la mirada. Con dos dedos levantó mi barbilla y me besó. ¿Cómo estás pequeña? Su voz llenaba cada poro de mi cuerpo de una energía electrizante.
Me ordenó que pasase y sirviese vino blanco. Él estaba terminando la cena. Pregunté si podía servirle en algo y comenzó el juego.
Si, Erytheia súbete a la encimera y abre las piernas... Siguió picando verduras y a ratos me rozaba las piernas... a mi su solo contacto comenzaba a mojarme... Camisa fuera, sujetador también... Siguió picando verduras. Yo cada vez más excitada y a él no parecía molestarle el bulto en su pantalón. Se giró a coger algo en la nevera. ¿Me estás mirando el culo? No, Señor... No me mientas perrita, te encanta mi culo. (Sí, me encantaba... y a él le encantaba el rubor de mis mejillas.... porque por contradictorio que pueda sonar a mí no me importaba estar desnuda de cintura para arriba y con las piernas abiertas en su encimera, pero sí que me pillase mirándole el culo.)
Se rió del rubor de mis mejillas y continuó con la cena.
-Señor... ¿Puedo saber que hay para cenar?
-Cuando lo acabe. Tócate mientras.
Comencé a obedecerle con cierta timidez... Él con la cena y yo... Agarró mis dedos y los chupó. Los acercó a mi boca y los limpié con la lengua. Tu sabor es el más dulce de todos, continúa. Sonreí al tiempo que le obedecía.
-Échale ganas gatita ¿No te ha excitado bastante mirar mi trasero?
Sentí arder mis mejillas mientras aumentaba el ritmo (sí, si que me había excitado mucho mirar su trasero)
Agarró las tiras de mi tanga y lo bajó de un tirón.... mmm sí que está mojadito... hasta nuevo aviso no quiero más de estos en mi casa... (¿Siempre sin ropa interior en su casa?... vale, me gustaba la idea) ¿Sonríes? Cada vez estás más guarra. Me sonrojé sin poder evitar reirme bajito.
-No pierdas el ritmo pequeña, quiero que te corras antes de que acabe la cena, y me queda poco.
-Si, Señor.
Aceleré y el me rozó los pezones, los pellizcó y endureció, los mordió, los besó, los chupó... casi quema la cena utilizando mis pechos.
-Por favor Señor...
-¿Qué ocurre perrita?
-Necesito correrme Señor.
-¿Ya?
-Por favor Señor.
-Quiero que te oigan los vecinos, que sepan lo guarra que puedes llegar a ser. Córrete Erytheia, ahora!
Oír mi nombre de sus labios acabó por desencadenar una oleada de placer en mi cuerpo. En ese momento el se acercó a mi y comenzó a sorber mi líquido interior, a estimular aún más mi clítoris, alargando el placer hasta que caí rendida sobre la encimera. Cuando me recuperé me miro y me dijo:
-Perrita, ve poniendo la mesa... y quítate también la falda...