domingo, 7 de agosto de 2016
Ritmo
Bailo, bajo sus palabras. bajo su ritmo... canción tras canción... empezó en un streaptese pero llevo ya un rato sin ropa, bailando para Él... y se me olvidan los pasos, pero Él me quiere así, danzando a su ritmo.
Me subo sobre sus rodillas, me besa.
-Mírame a los ojos... Mírame...
Y lo dice, como si fuese a perderme si no lo miro, como si me encontrase cuando lo hago. Lo miro, lo busco ansiosa... me encuentro en sus pupilas dilatadas, en el espejo de su alma, en la excitación que me provoca.
Me besa, me agarra los pechos y la música ya no suena para mí... ya no oigo más allá de sus suspiros y sus palabras en mi oreja.
-Rózate. Frotate como una perra contra mi polla.
Me encanta hacerlo, me gusta sentir el contacto de su piel en mi clítoris.
Cuando se cansa me tumba y entra en mí, con fuerza, con confianza, sabiendo que será bien recibido en mi interior.
Me susurra historias al oido, mientras me bombea, me besa y me pellizca.
Al final, se derrama en mi interior.
Y la vida se detiene, aunque sigue su ritmo en mi interior.
domingo, 17 de julio de 2016
Mis frases a medias...
Menos mal
Menos mal que tu
Menos mal que tu me entiendes, que existes, que apareciste en el momento en que más sola me sentía, menos mal que me enseñaste a bailar, menos mal que me miras a los ojos mientras me agarras con fuerza, menos mal que cumplimos con ese abrazo pendiente, menos mal que aguantas mis frases a medias, que me abrazas al verme llorar. Menos mal que tus dedos me consuelan. Menos mal que me dejaste interrumpir en vuestra cotidianidad. Menos mal que me llamas amiga, menos mal que me llamas hermana. Menos mal que me quieres y me lo dices, cuando menos lo espero. Menos mal que te quiero y no me da miedo decírtelo. Menos mal que sois familia. Menos mal que compartimos su pecho. Menos mal que nos abrazas a las dos. Menos mal que me sonríes al despertar, que lo hablamos todo. Menos mal que no hay secretos. Menos mal que nos encontramos que mi alma te echaba de menos... de toda la vida buscarte. Menos mal que todo está bien... Menos mal que bailamos descalzas. Menos mal que nos sonreímos al descubrirnos pensando igual. Menos mal que podemos hacer de todo. Menos mal que tu lo sabes... que tus dudas infinitas son sus certezas y las mías. Menos mal que los ángeles... Menos mal que te gustan los mojitos... Menos mal que me besas con la ternura impregnada... Menos mal que no os importa descubrirme mirándoos conducir. Menos mal que no me olvido de vuestra cara... Menos mal que me dices que soy guapa... Menos mal que me llamas bonita. Menos mal que no se ponerle palabras... que todo este amor a tantos niveles diferentes y de tantas maneras... y con tantos nombres... si fuese nombrado, acabaría siendo terrenal.
Y menos mal
Menos mal que tu.
lunes, 4 de julio de 2016
El Reino
Mi Amor, permita que le cante una nana, ahora que está a punto de irse a dormir.
Hace unos minutos estaba saliendo de mi culo, tras haberse corrido en él, porque es suyo y lo tomó como tal tras hacer que mi boca se la pusiese dura. Rodeando su polla con mis labios.
Pero ahora me ha besado y me acurruca entre sus brazos y me duermo pensando en usted y en todo lo que me da. Que se me va la vida mientras lo ansío.
Mi nana es desbocada, espero me disculpe. Mi nana es un río que corre que fluye, porque la vida nunca frena. En mi nana se que usted está porque debe estar, porque más allá de esta vida que nos coge de paso, usted ya me encontró y yo supe que era Suya. Mezcame así, en este ritmo desbocado de mi nana y le contaré que soy princesa de Su reino... la princesa más puta y más mimada. Suya entera, Suya toda. Y usted mi rey, mi caballero el que nació de mi anhelo el que lucha contra mil vidas para encontrarme. Mi Amo, mi Amor.
Nuestro reino, mi Señor, no lo busque... que no es de este mundo y no lo verá en esta vida... se esconde entre sueños y nanas... en el mecer de su cuerpo y el mío... en cada vez que su cuerpo entra en mí y nos hacemos uno, cuando nuestras almas se tocan.
jueves, 23 de junio de 2016
El cinturón trenzado.
jueves, 9 de junio de 2016
huracanes internos
Hace un tiempo que la vida de esta pareja, tan idílica, tan perfecta, se me queda chica... que necesito escribir más allá de sus fantasías... y no encuentro como plasmar lo que me remueve por dentro... lo que me agarrota las entrañas.
Quien mejor me conoce sabe que tengo un blog personal, en el que cuento mis historias... pero ese hace ya tiempo que se me quedó pequeño y ahí ya solo tienen cabida pequeñas cartas de amor a la gente que me rodea.
El torbellino que me acecha se rebela y se acerca cada noche, estos insomnios míos, que se pasan por el forro mi fama de marmota... Sé que tengo algo dentro que necesita estallar y no tengo claro con qué forma llegará este huracán. (por suerte sé que no estoy sola en mis huracanes, ni aún faltando Él)
Erytheia y yo tenemos un trato, que sirva de parche a esta pequeña crisis... yo plasmaré aquí mis pequeños huracanes, mis crisis... al menos, hasta que encuentre la manera de avanzar en este huracán.
Una forma nueva de amar, de ver, de oler, de sentir, de tocar, de pensar, de soñar, de querer, de crecer, de crear... este irreflenable deseo de pintar con los dedos, de sentir latir un pecho ajeno, de meter las manos en harina, de mancharme, de nadar.
Probablemente sea algo transitorio, algo de crecer... pero necesito rebelarme, chillar.
Chillar que no quiero ser grande, que quiero ser pequeña y ser yo, que no necesito éxitos acumulados, que mis expectativas no van más allá del próximo mes... que cuando acabe la carrera no sé que quiero hacer... más allá de querer enamorarme y encontrarLo... y reencontrarme en el relucir de sus ojos sobre los míos.
Decir que soy guapa y que no me importa, decir que soy inteligente, pero no tanto como creen... que tengo miedos y barreras, inseguridades... que yo me equivoco, que yo me caigo... Que no sé a quién votar en las próximas elecciones... que suspender no es fracasar, que llorar en público no es de débiles y bailar no es ridículo
Agradecer esta crisis, estos cambios, estas personas que son presente, esta vida, estos sueños... y este amor que un día vendrá.
Escribirle a Él, a mi Él que llegará, que no se preocupe, que me están cuidando y estoy aprendiendo a cuidarme... que nunca permitiré ser una carga y que las collejas que me debe una que yo me sé... por todas las veces que he dicho que no existía... tenemos que hacer algo para negociarlas... Pero sobretodo, que venga y me acune en su pecho. Y que si no quiere venir, no pasa nada... que yo lo querré igual.
Y pedir por favor una señal que me diga que todo irá bien... que el torbellino se apaciguará algún día... o que yo, me adaptaré a su ritmo.
Hoy, esta falda nuestra, es un poco más mía... espero me lo permitas, tú que me lees.
lunes, 6 de junio de 2016
Listilla
sábado, 4 de junio de 2016
El Ama.
Ahora estaba allí, de frente, con la mirada puesta en ese nuevo reto que se abría de piernas ante mí.
Los lametones eran inseguros... ¿Como puede resultar ajeno algo que tienes tan entre las piernas? Claro que... yo al mío no me llego... y tampoco conocía lo suficiente a la Señora como para saber qué le gustaría...
Me costó coger confianza pero poco a poco encontré la manera de hacerla disfrutar, como si de mi Amo se tratase. Era bonito sentirme tan Suya estando con otra persona. La Señora me cogió la cabeza y me guió, yo jugaba con la lengua como sabía y cuando la escuchaba gemir repetía movimientos... al final apretó muy fuerte y se corrió.
Se tumbó en la cama y yo me quedé sentada en el suelo respirando tranquila.
-Anda sube, descansa un rato que ya está al llegar Andrés.
El Amo me había dejado allí tres horas antes, en la puerta de casa de una de sus mejores amigas, un Ama que yo había visto un par de veces porque viajaba mucho por trabajo. Me había dado un beso en la frente.
-Se buena y obedece.
Se había marchado tras llamar al timbre, yo no tenía ni idea de donde estaba. Cuando ella me abrió la puerta y me dijo que pasare me sonrojé muchísimo y bajé la mirada. Ella la levantó y me besó.
-Tu tranquila.
Al llegar al salón me pidió que me desnudase despacio y me pidió que le llevase un refresco, indicándome donde estaba la cocina.
Coloqué dos hielos pequeños en un vaso y lo llevé todo en una bandeja. Ella me tumbó en la mesa, puso la bandeja en el suelo y cogió los hielos.
-Esto no me hace falta, querida. - dijo mientras me metía cada uno en un agujero.
Empezábamos bien...
Se terminó el refresco con tranquilidad, mientras yo derretía los hielos con el calor de mi cuerpo. Cuando se levantó me besó con sus labios rojos
-Vamos a jugar un ratito ¿Vale?
-Si, Señora.
Me agarró las tetas con fuerza y las ató con una cuerda, dejándolas tensas. Me llevó a su dormitorio y ató la cuerda de las tetas al cabecero, dejándome a cuatro patas.
Así como estaba me enseñó un látigo lleno de nuditos.
-¿Vas a demostrarme que eres tan buena como tu Amo dice?
Esas palabras me llenaron de orgullo.
-La complaceré Señora.
-Así me gusta.
Los azotes cayeron... y esos nuditos... El Amo de momento no tenía ninguno de esos, y menos mal.
Conté 30 cuando paró. Desapareció y volvió con una crema que restregó con velocidad por mi culo... me cuidaba.
Andrés dice que tu culo es un pozo sin fondo... vamos a probar si es cierto.
Me enseñó un arnes cuyo dildo temí que saliese por mi boca... era de las cosas más grandes que he visto en mi vida. Se lo tocaba con cara de perversidad mientras me sonreía.
-Seguro que para una puta como tu esto solo es una pequeña molestia.
Entró, y dolió muchísimo... lo metió despacio pero sin parar en ningún momento... aguanté pensando en mi Amo, el querría eso... y cuando empezó a bombear, sentirme tan llena me hizo excitarme muchísimo, pero sabía que no me podía correr.
Cuando lo sacó, me hizo una foto para mandársela al Amo, de mi culo abierto... me la enseñó y me dio muchísima vergüenza.
Se quitó el arnés y empezó a desatarme, mientras me daba besos que llenaban mi cuerpo de pintalabios... Me arrodilló en el suelo, a los pies de la cama... Por un momento pensé en la imagen... ella alta y morena, yo rubia y pequeñita.. su pelo liso, mis tirabuzones... su Dominación, mi sumisión... Mi pensamiento se vio interrumpido cuando me besó, me metió la lengua agarrando la barbilla y mirándome fijamente me dijo:
-Prueba definitiva Erytheia. Ahora vas a comerme el coño.