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jueves, 5 de noviembre de 2015

Tos tos tos

Estoy muy malita, ocho mantas por encima y una tos asquerosilla que no me abandona. Yo, por supuesto en todo mi esplendor... moño deshecho, camiseta de pijama, braguitas de algodón y una cara que recuerda a la novia cadaver...

Él entra en casa, tiene llaves para cosas como esta. Aparece con un vaso de leche calentita con miel, que me obliga a beber despacio aún sabiendo que no me gusta la leche. Me toca la frente... estoy un poco destemplada, pero nada preocupante. Me besa la frente y se sienta al otro lado de la cama, acurrucándome sobre su regazo. Me hace cosquillitas acariciándome la cara y la cabeza... me  arropa y me susurra al oido hasta que me duermo de nuevo.

Cuando despierto sigue ahí, velando mi sueño, cuidando de mí y sé que con Él protegiendome nada malo puede pasarme.

viernes, 30 de octubre de 2015

Fin del día.

Llevo toda la tarde en casa... Él lleva todo el día trabajando. Llega reventado yo lo espero arrodillada y Él al entrar me besa los labios con suavidad. Me acaricia el pelo. Se sienta en el sofá y yo lo sigo a cuatro patas. Lo ayudo a descalzarse, mientras da un par de sorbos a una copa de vino. Yo lo acaricio poco a poco, hasta que un gesto suyo me indica  que comience a chupar... y chupo, succiono, la trago toda, jugando con mi lengua, cambiando el ritmo según marcan sus gemidos... se derrama en mí y yo la dejo limpia. La guardo en el pantalón y, tal y como me pide, subo a su regazo

Acurrucada sobre sus piernas vemos una serie que le encanta, mientras siento como sus dedos se adueñan de mi cuerpo, pellizcan mis pechos, acarician mi espalda... invanden mis cavidades...

Comienza con  sus dedos un vaivén en mi coño, mientras a la vez frota mi clítoris

No hablo, pero mi respiración es cada vez más entre cortada, mis suspiros más ahogados y apenas me puedo contener....

Me mira y sonríe, con una mezcla entre amor y perversidad... está jugando... aumenta el ritmo y no sé si podré aguantar... afirma con la cabeza y yo, manteniendome en el mayor de los silencios exploto; dejando caer mi peso sobre Él.

La serie acaba, yo comienzo a recuperarme de este regalo

-¿Qué tal el dia perrita?

martes, 27 de octubre de 2015

Pizza pasión vino y chocolate.

Después del diluvio de ayer, cuando llegué a pensar que mi trabajo se inundaría el día amaneció iluminado... pero hubiese dado igual, porque mi noche había sido tan maravillosa  que ni siquiera un granizo sin chaqueta habría enfriado mi ánimo.

Después de tratar de organizar las próximas entregas de forma que beneficiase a toda la plantilla (yo, con lo poco que me gusta mandar) había llegado a casa completamente agotada. 

Él llegó una hora más tarde, después de que a mi me hubiese dado tiempo a ducharme y recoger la casa. Estaba en la sala de estar, tumbada en el sofá y tratando de relajarme. Tocó la puerta, entró y me besó en los labios. 

Fue directo al baño, mientras yo lo seguía a cuatro patas, como él me había indicado. Se duchó mientras yo le servía de perchero sujetando su toalla.  Cuando salió me dio un capricho, pidió pizza por teléfono... lo cual indicaba que yo debía tener un aspecto más cansado del que creía, porque mi Amo no solía concederme comer comida rápida. 

Él se había quedado desnudo y hacía rato que yo me había derecho de mi vestido.  Me llevó a la habitación y me tumbó sobre la cama. Habíamos comprado un lubricante que sabía a yogur de fresa. Me embadurnó las tetas e hizo lo mismo con su polla. Comenzó una lenta cubana, a su gusto, despacio; besándome lentamente mientras lo hacía. Se corrió en mi cara y me colocó su polla en la boca para dejarla bien limpia. Me encantaba el sabor de su semen mezclado con el yogur de fresa. A su vez Él lamía mis pechos... Lo cierto es que ese lubricante podríamos habernoslo comido a cucharadas. 

Cuando se la dejé limpia me pidió que pusiese una copa de albariño. Él puso también, dentro de un bol pequeño, puso también un poco de albariño. Se sentó en el sofá con su copa. Yo, a sus pies bebía como una perrita. Puso la televisión, mientras veía las noticias jugaba con su pie en mi coño. 

Sonó el timbre. Me echó una manta por encima y me dijo que me estuviese quieta. Se puso su pantalón y fue a abrir.  

Anda perrita, traete un par de platos.  Me colocó un cojín en el suelo y me permitió comer con las manos y beber de un vaso. 

La verdad es que es maravilloso hablar con Él, es imposible aburrirse. 

Después de cenar, mientras Él veía un rato la televisión, limpié los platos y llevé al salón el tarro de nutella. Me dediqué a mi postre favorito, nutella con la polla de mi Señor.  La tenía muy dura cuando me alzó y me subió a cuatro patas sobre el sofá. Me folló con dureza, jugando con mi clítoris. 

-¡Córrete zorra! ¡Córrete! 

Exploté, por supuesto, solo me hacía falta su voz para estallar. Caí sobre el sofá mientras Él llenaba mi espalda con su semen. 

De un azote me mandó a la ducha. 

Cuando acabé estaba en la cama. Me indicó que me tumbase a su lado y hoy me he despertado abrazada a Él. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Cuidar y compartir... nuestro juego.

Usted sabe verme dentro y cuando nos encontramos para desayunar ve que estoy sensible. Nos sentamos y me pide un café con un chorro de chocolate blanco y mucho dulce. Nos sentamos en un sofá arrinconado de la cafetería. Usted apoyado en toda la esquina izquierda y yo sobre usted. Me siento mimosa. Tenemos una hora más, cuando salimos de la cafetería... el café y usted me calman los miedos. Paseamos hasta un parque, a estas horas está desierto. Usted me va besando poquito a poco, los labios, la barbilla, el cuello y va descendiendo por mi escote. En un rincón escondido del parque levanta mi falda azul, esa que compramos en una tienda de Chicago hace tres veranos.... cualquiera diría que este es nuestro cuarto invierno juntos... que llevo cuatro inviernos siendo completamente suya.

En la esquina escondida levanta mi falda y entra dentro de mi, suave, despacio y va aumentando el ritmo embistiendo contra mis miedos, arremetiendo contra mi melancolia. Y me siento suya, protegida. Me da permiso y nos dejamos llevar a la vez y parece que su semen en mis entrañas va curando mis heridas abiertas.  Y es precioso, porque es nuestro y porque solo ha hecho falta que me mirase a los ojos.

Caminamos despacio, usted me abraza y no me deja sentirme sola, me mima me besa y me inunda de su olor. Hoy lo  tendré aún más presente cuando nos separemos.

Para a comprar una flor y la corta para ponerla en mi pelo. Me besa y me eleva. Se autoinvita a dormir esta noche en mi cama y yo agradezco afortunada dormir esta noche entre sus brazos. Nos despedimos, pero es solo un rato.

Así, tal y como me cuida, es usted campeón en este juego nuestro de compartir la vida.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Que yo te velo.

Me acariciaba el pelo... tumbados en la cama, Él semi sentado, yo sobre su vientre medio dormida. Había sido un día duro en el trabajo... tenia una compi que ARG... y Él me decía: "se tolerante... no te sofoques... el disgusto te lo vas a llevar tú si no..." Tenía razón, como siempre... pero era dificil. Yo había llegado a las seis a casa, había recogido un poco y me había quedado dormida, quince minutos, luego apareció Él, con sus manos y sus mimos sanadores. Nos sentamos primero a ver una peli... pero claro, Él tan cerca, sus manos acariciandome tranquilamente y al final acabé entre sud rodillas... y su polla acabó entre mis pechos. Arriba y abajo, con la lengua lamiendo la punta... como a Él le gustaba, con la presión exacta... se corrió y de mis pechos lo recogí con los dedos para lamerlo.

En el sex shop de mi barrio habíamos comprado un lubricante con sabor a nubes de caramelo riquísimo, el mismo que yo había usado para hacer la cubana. Él lo cogió y me llevó a la habitación. Poniendo un poco sobre mi ombligo comenzó a masajearme con Él, el cuello, los pechos, el vientre, el pubis... Hasta que comenzó a entrar con sus dedos, haciendome vibrar. Sabía como excitarme en segundos. Pronto sus dedos fueron sustituidos por su polla. El bombeo  frenético explotó en un orgasmo a dúo que debió sonar en todo el bloque...

Me llevó a baño, nos duchamos juntos, mutuamente.  Cenamos ensalada ligerita y nos metimos en la cama.

Me acariciaba el pelo... tumbados en la cama, Él semi sentado, yo sobre su vientre medio dormida... cuando Él vio que se me cerraban los ojillos me dijo aquella frase que ya escuché una vez...

"Duerme peque, que yo te velo."

Él no lo sabe, pero la chica fuerte que yo me considero se rindió a sus pies tras oir por primera vez esa frase de su boca.

domingo, 23 de agosto de 2015

Un Amo que me mime

Llevo dos días destemplada, nariz congestionada, frío... un trapito soy... esta entrada será cortita por lo mismo... pero estaba yo pensando, que ocurriría si fuese Erytheia la que estuviese así. Los ojillos achinados de cansancio, frío todo el rato, mucosidad y lentitud de reflejos... su Amo Andrés iría a su apartamento a cuidar de ella, la mandaría a la cama, con un camisón y la taparía bien. Le prepararía una cremita de verduras que la reconforte y se sentaría en la cama. Erytheia se quedaría dormida con la cabecita apoyada en su pierna, mientrad Él juega con su pelo, satisfecho porque su perrita enfermita se lo ha comido todo sin quejas. Cuando se despertase Él le tomaría la temperatura, la abrazaría y leería para ella con voz suave. Cuando ella se sintiese mejor, la bañaría lento, acariciando su cuerpo despacito mimando a su princesa perrita y la colmaría de besos mientras la seca con una toalla esponjosa.

Tan bien cuidada, Erytheia se pondría buena con rapidez y podría agradecer a su Amo tanto mimo dando buen uso a su boquita. Él, viendo fuerzas recuperadas en la perrita traviesa se la follaría con delicadez, cuidando las reservas recién recuperadas.

Quien fuese Erytheia...