martes, 10 de diciembre de 2019
Tras los matorrales.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Es un juego.
Juguemos, encontrémonos en lugares que nadie conoce... en lugares que no existen... Convierta nuestro encuentro en una visita a un mundo paralelo... ayúdeme a olvidarme del mundo... Con un simple dedo...
Él acaba de despertar... yo he dormido poco... Aún me cuesta acostumbrarme a sus agarrones dormido... a su forma inconsciente de dominar, de poseer...
-¿No puedes estarte quieta? menuda me has dado... mala.
-No soy mala.
Un dedo, con un dedo me tiene derrotada, me hace cosquillas, con un solo dedo, como pequeñas punzadas mientras me dice, riendo:
-¿Le dices que no a tu Amo? te estás buscando castigo divino!
Pero yo sé que no es verdad, porque se ríe y tiene la voz cariñosa, la que me gusta... y huele a ternura y sé que puedo reirme con las cosquillas, porque está jugando... y me domina de esa forma tan sana y tan infantil... y una parte de mí sabe que soy un poco más suya... que así me gana.
Se levanta y se va a hacer café. Es la única persona que supo cogerle el toque de azúcar que a mí me gusta a la primera. Me llama desde la cocina y gateo a su encuentro. Se sienta en el sofá y me coloco a sus pies. Me da la taza de café y un trozo de bizcocho.
-No tengo mucha hambre Señor.
-Cómetelo
Charlamos, así, con la taza de café calentando mis manos y su presencia calentando mi cuerpo. Al rato se levanta y se lo lleva todo a la cocina. Cuando vuelve trae una lata de gominolas en las manos. -¿Te gustan?
-Si Señor.
-Bien.
Pone un antifaz en mis ojos y me da la lata abierta.
-Vamos a jugar pequeñita. Tú eliges una gominola, me la enseñas y te la metes en la boca. A ver si adivinas el color.
No fue fácil, las rojas me sabían azules, las amarillas blancas y las naranjas, que estaba segura de poder distinguir porque generalmente tenía un sabor más fuerte, no me tocaban nunca.
-Vamos perrita... si lo consigues te doy polla.
En ese momento... no sé que me pasó... pero me bastaron dos segundos para decir, con toda la seguridad del mundo:
-Verde!
y mi Amo solo fue capaz de responder:
-Serás zorra... ahora tengo que darte polla.
Me reí con ganas... lo cierto es que estaba orgullosa de mi triunfo. Apoyé mi cabeza en su pierna, jugueteando con su vello... era una manía que el me permitía conservar... creo que le gustaba...
Estuvimos un rato así, hasta que me agarró la cabeza y me dijo:
-Anda ven aquí.
Abrí la boca y me la tragué toda, buscando conseguir su semen, tragarlo, que fuese mío... era una carrera y yo tenía que ser la mejor... al fin y al cabo, estábamos jugando.
jueves, 27 de agosto de 2015
De apuestas y justicia...
Nos habíamos quedado dormidos después de comer, Él cansado de trabajar... yo, más afortunada, de hacer largos en la piscina. Bocabajo, desnuda, comencé a notar unos dedos masajear mi cuello, dejé escapar un sonido gutural de puro placer... bajó por la espalda, olía a fresa y supe que era el lubricante que yo había comprado un par de semanas antes. Hacía círculos a lo largo de mi columna, si se acercaba mucho a las caderas me hacía cosquillas y se me escapaba alguna risita, recién levantada y me estaba relajando tanto que podría haber vuelto a dormirme.
Cuando llegó a mi culo se afanó en amasarlo. Llegado el momento, como me imaginaba lo sentí acercarse a mi ano... haciendo círculos con los dedos. Introdujo uno, después fue añadiendo más, hasta tres. Al final lo noté apoyar su polla y comenzar a entrar dentro de mí. Bombeaba sujeto a mis caderas, salvaje, mordiendo mi espalda, tirando de mis pezones, estimulando mi clítoris con sus dedos.
-No tienes permiso para correrte perra.
Aguanté mis gemidos, la excitación iba a más, Él azotaba mi culo y dado el momento se derramó dentro de mí.
Salió y se la limpié con la lengua. Fuimos a la ducha, Él me lavó a mí y yo lo serví a Él mientras se duchaba. Sacó mi vestido amarillo y me lo dió, me recogí el pelo en una cola alta. Se vistió y antes de salir; colocó un dildo en mi ano y un vibrador con control remoto en mi coño.
Paró en un centro comercial.
-Hace mucho que no vamos a la bolera. ¿Nos jugamos algo para que sea más divertido? Mismas reglas que en el billar.
-Vale, Amo.
Las reglas eran simples, ambos podemos desconcentrar a nuestro contrincante, la única diferencia es que yo a Él no lo puedo tocar y Él a mí sí.
-Vamos a hacerlo así. Si gano yo, esta noche cera y no te corres en dos semanas. Si ganas tú te corres como quieras y la próxima vez que cometas una falta tú elegirás tu propio castigo, sin restricciones.
-¿Trato?
-¿Dos semanas no es mucho?
-¿Lo tomas o te rindes?. - (Rendirse es considerado perder)
-Lo tomo.
La primera vez solo tiró uno. Yo tres. La segunda hizo pleno y mientras Él celebraba su victoria yo tiré y también lo logré. A la siguiente activó el vibrador y no di una, Él había tirado la mitad. Al final quedamos empate. Nunca nos había ocurrido.
-Haremos una cosa, tú eliges medio premio y sufres ambos castigos.
-Ha sido empate, no es justo.
-¿Y quién ha dicho que tenga que ser justo?
-De acuerdo Amo. Elijo correrme como quiera, si voy a estar dos semanas por lo menos quiero disfrutarlo hoy.
-Bueno. Vamos a cenar y luego eliges como correrte.
Cenamos en un bar de tapas dentro del mismo centro comercial. Compramos un helado para el camino y tal y como entramos por la puerta de casa me desnudé.
-Tienes ganas eh zorrita...
-Muchas Amo.
-¿Qué eliges?
-A cuatro patas, como un perra.
-Menuda guarra estás hecha.
Probablemente sean dos semanas muy duras... pero fue BRUTAL.
miércoles, 5 de agosto de 2015
¿Chocolaterapia? Inventos de Erytheia
-Amo. ¿Me deja jugar un poco con su espalda? Prometo mimarle muuuucho.
-¿Vas a ser mala?
-Yo no soy mala, mi Señor... quizás un poco traviesa, pero mala nunca.
-De acuerdo, solo un ratito.
-Bién!Túmbese en ahí, que he puesto esa sábana para no manchar. Así ¿Está comodo Amo? Perfecto. ¿Sabe lo que es la chocolaterapia? Pues yo le voy a dar un masaje con nutella, que seguro que no tiene nada que ver pero es más rico.
-Usa las tetas.
-Si Señor.
Yo masajeaba su cuerpo con el mío, repartiendo bien la nutella... dando a ratos lenguetazos por su cuerpo, centrando mis dedos en sus cervicales cansadas de trabajar y mis pechos en toda su espalda. Él tumbado en el cesped de su casa y yo sobre él, ambos desnudos... aproveché para bajar a sus nalgas y jugar con su culo, cosa que a Él le encanta.
Conseguí excitarlo, porque llegado el momento se tumbó bocarriba.
-Come perrita. - dijo cuando hundó su polla en nutella... ahí solo usé la lengua. Él mientras daba lametones a mis pechos bañados en chocolate. Se corrió y de un azote me mandó a la ducha. Yo contoneaba en el camino mi culo, sabiendo que eso se la pone dura. Nos metimos en la ducha juntos, yo lo lavé a Él, Él me lavó a mí. Trabajo en equipo. Me llevó a la cama aún mojada y me tumbó bocarriba, con bastante delicadeza entró en mi cuerpo y me folló muuuuuy lentamente... a veces lo hacía porque sabía que para mí era imposible correrme de esa manera. Continuó poco a poco, pero de pronto embistió con fuerza y aceleró el ritmo de forma desenfrenada. Nos corrimos juntos, extasiados, abrazados, mojados y dulces.
Nos dormimos entrelazados
Que no hay nada más bonito que no saber donde acaba su cuerpo y donde empieza el mío... al final, ambos son de su propiedad.